Me sobran las palabras. He de decir que siempre dije que me enamoraba fácilmente, pero realmente nunca había estado enamorada. Nunca en mi vida había sentido algo tan fuerte, tan intenso como esto. El mero hecho de pensar que algún día te cansarás de mi, o que algo que te diga te pueda herir, o que por mi culpa nos separemos me pone la piel de gallina, me asusta, me aterroriza más bien. No se trata de que ahora dependa de ti, se trata de que no me imagino cómo coño pasaría mis días si no te tuviera cerca.
No se trata de que le quiera por quién es, ni por cómo es, ni por su aspecto o el modo en que viste. Se trata de que cada parte de mi, mis dedos, mi boca, mis pies, mis piernas, mi mente, mi corazón, mis orejas y hasta mi pelo se han acostumbrado a su voz, a sus caricias, a sus besos, a sus abrazos, a sus miradas y a sus silencios.
No sé si esto es amor, pero es lo más cerca que he estado de tenerlo. Lo que sí sé, afirmo y reafirmo que es, es felicidad, en estado puro, corriendo por mis venas.
Take me into your loving arms.
God gave me you
God gave me you for the ups and downs, God gave me you for the days of doubt. For when I think I've lost my way, there are no words here left to say..
1 de abril de 2014
7 de marzo de 2014
Levantar una muralla y sonreír.
¿Cómo puede importarte tanto alguien que no conoces? ¿Cómo puedes basar tu estado de ánimo en tus conversaciones con esa persona si no sabes casi nada de ella? ¿Cómo puedes no dejar de pensar en alguien si ni siquiera le has tenido delante? Si puede que todo no haya sido más que una mentira, unas cuantas palabras carentes realmente de significado. Y a pesar de saberlo -o de obligarte a creer que es así-, querer hablar con esa persona a cada instante, querer revivir todas y cada una de las palabras dichas -y no hacerlo sólo en tu cabeza-, querer que todo eso implique algo más, querer que lo que tú considerabas como algo distinto no se quede estancado.
Y vivir de ilusiones, porque la cosa no parece tener intención de cambiar y parece que todo lo que había -si es que había habido algo alguna vez- se ha perdido de forma irremediable.
Y tener miedo. Miedo de lo fácil que parece ser reemplazado. Miedo de no parecer nunca suficiente para otra persona. Miedo de quedarte siempre atrás. De no poder nunca ser tú mismo del todo con alguien. Miedo de quedarte solo.
Sobretodo, darte cuenta de que ha sido muy fácil que te engañasen, que te hiciesen sentir algo. Y de lo fácil que podría ser que lo intentasen y lo consiguieran de nuevo. Que te rompieran en pedacitos como si fuese la cosa más natural del mundo.
Y ante todo esto, ¿hacer qué? Lo más lógico e inteligente parece levantar una muralla a tu alrededor. Y que digan que eres frío, borde o distante sin tener la menor idea.
Pero como siempre, seguir adelante, con la mirada bien alta sin que nadie note lo que te pueda haber pasado.
Y vivir de ilusiones, porque la cosa no parece tener intención de cambiar y parece que todo lo que había -si es que había habido algo alguna vez- se ha perdido de forma irremediable.
Y tener miedo. Miedo de lo fácil que parece ser reemplazado. Miedo de no parecer nunca suficiente para otra persona. Miedo de quedarte siempre atrás. De no poder nunca ser tú mismo del todo con alguien. Miedo de quedarte solo.
Sobretodo, darte cuenta de que ha sido muy fácil que te engañasen, que te hiciesen sentir algo. Y de lo fácil que podría ser que lo intentasen y lo consiguieran de nuevo. Que te rompieran en pedacitos como si fuese la cosa más natural del mundo.
Y ante todo esto, ¿hacer qué? Lo más lógico e inteligente parece levantar una muralla a tu alrededor. Y que digan que eres frío, borde o distante sin tener la menor idea.
Pero como siempre, seguir adelante, con la mirada bien alta sin que nadie note lo que te pueda haber pasado.
9 de febrero de 2014
Forgive, forget, act, risk.
Para poder olvidar algo tiene que ser un capítulo cerrado de tu vida. De la misma forma que para olvidar a alguien, has de haberle perdonado lo que sea o considerar la relación como algo acabado.
Hay gente que parece tener cierta facilidad para olvidar, que pueden hablarte hoy y hacer como si no te conocieran mañana; tratarte maravillosamente un día y, otro cualquiera actuar como completos extraños.
Y tú te preguntas si es que eres tonta y tu cerebro funciona de otra forma o si estás demasiado anticuada en cuanto a sentimientos se refiere, porque eres de las pocas personas que se los toma en serio. Parece que a la mayoría de la gente no le importa lo que le digan o le demuestren, que si hoy te he visto mañana no me acuerdo.
Y tristemente, parece que ser de hielo es lo que se lleva ahora. No encariñarse con nadie. Y si les preguntas, te dirán que se han cansado de decepcionarse y sufrir (cosas que actualmente te dicen hasta los niños de 12 años) Claro que nadie quiere sufrir, y que si de nosotros dependiese, todo sería perfecto. Pero no es así. Sufrir, ya sea por un tema o por otro, forma parte de todo. Y realmente, si no lo pasáramos mal de vez en cuando, no sabríamos apreciar las cosas buenas que tenemos y que nos pasan todos los días.
Dicen que quien no arriesga no gana, y a veces, puede que ese riesgo sea sufrir. De esta forma parece que quienes se expresan, son los valientes o los que no le dan importancia a lo que puedan opinar después. Porque ésa es otra.. Estamos siempre pendientes de qué pueden decir de nosotros. Y, realmente, ¿qué más da? La gente va a hablar sea lo que sea lo que hagas. Así que, haz lo que quieras, expresa lo que sientas, arriésgate.
Hay gente que parece tener cierta facilidad para olvidar, que pueden hablarte hoy y hacer como si no te conocieran mañana; tratarte maravillosamente un día y, otro cualquiera actuar como completos extraños.
Y tú te preguntas si es que eres tonta y tu cerebro funciona de otra forma o si estás demasiado anticuada en cuanto a sentimientos se refiere, porque eres de las pocas personas que se los toma en serio. Parece que a la mayoría de la gente no le importa lo que le digan o le demuestren, que si hoy te he visto mañana no me acuerdo.
Y tristemente, parece que ser de hielo es lo que se lleva ahora. No encariñarse con nadie. Y si les preguntas, te dirán que se han cansado de decepcionarse y sufrir (cosas que actualmente te dicen hasta los niños de 12 años) Claro que nadie quiere sufrir, y que si de nosotros dependiese, todo sería perfecto. Pero no es así. Sufrir, ya sea por un tema o por otro, forma parte de todo. Y realmente, si no lo pasáramos mal de vez en cuando, no sabríamos apreciar las cosas buenas que tenemos y que nos pasan todos los días.
Dicen que quien no arriesga no gana, y a veces, puede que ese riesgo sea sufrir. De esta forma parece que quienes se expresan, son los valientes o los que no le dan importancia a lo que puedan opinar después. Porque ésa es otra.. Estamos siempre pendientes de qué pueden decir de nosotros. Y, realmente, ¿qué más da? La gente va a hablar sea lo que sea lo que hagas. Así que, haz lo que quieras, expresa lo que sientas, arriésgate.
7 de enero de 2014
I found the heaven in your smile.
Querida S, amiga, hermana, madre, muhé, chur o lo que quiera que seas en mi vida,
Otro año más que pasamos siendo amigas. Otro más para la colección. Este, seamos sinceras, no ha sido nuestro mejor año. No hemos pasado mucho tiempo juntas y eso me entristece. Pero de todas maneras, los pocos días que he estado a tu lado me he sentido en casa, como siempre. Puede que pase el tiempo, que la gente entre y salga en mi vida, pero contigo las cosas son muy diferentes. Ya hemos pasado la etapa de estar separadas, nuestra relación ha sido a distancia casi siempre, y sin embargo, cada vez que te veo de repente vuelvo a tener doce años, y vuelvo a pasármelo igual de bien, y las cosas importantes ya no lo son tanto, y juego y río y lloro como una niña. Supongo que es lo bueno de esto, ¿no?. Nuestra amistad es dura y muy pocas cosas (me atrevo a decir ninguna) pueden roerla. Y doy gracias por ello. Es increíble cómo cada pequeño gesto que haces, una risa, un abrazo o unas palabras, me cala tan adentro.
Cada día veo como mi círculo de amigos se va cerrando más y más, cómo gente que creía conocer cambia radicalmente. Y siento que te falto, que hay veces que debería llamarte, que me pierdo cómo creces como persona y que no puedo evitarlo. No me quiero perder a una persona taan grande, cariñosa, inteligente y adorable como tú.
Nunca me faltes, por mucho que pase el tiempo, por muy lejos que estemos. No eres un personaje pasajero en mi vida, eres importante, eres real.
Gracias por todos los años de amistad, por hacer mis días un poco mejores y por tener siempre una sonrisa para mi. NUNCA ME DEJES DE SER IMPRESCINDIBLE.
Te quiero muchísimo.
C.
Otro año más que pasamos siendo amigas. Otro más para la colección. Este, seamos sinceras, no ha sido nuestro mejor año. No hemos pasado mucho tiempo juntas y eso me entristece. Pero de todas maneras, los pocos días que he estado a tu lado me he sentido en casa, como siempre. Puede que pase el tiempo, que la gente entre y salga en mi vida, pero contigo las cosas son muy diferentes. Ya hemos pasado la etapa de estar separadas, nuestra relación ha sido a distancia casi siempre, y sin embargo, cada vez que te veo de repente vuelvo a tener doce años, y vuelvo a pasármelo igual de bien, y las cosas importantes ya no lo son tanto, y juego y río y lloro como una niña. Supongo que es lo bueno de esto, ¿no?. Nuestra amistad es dura y muy pocas cosas (me atrevo a decir ninguna) pueden roerla. Y doy gracias por ello. Es increíble cómo cada pequeño gesto que haces, una risa, un abrazo o unas palabras, me cala tan adentro.
Cada día veo como mi círculo de amigos se va cerrando más y más, cómo gente que creía conocer cambia radicalmente. Y siento que te falto, que hay veces que debería llamarte, que me pierdo cómo creces como persona y que no puedo evitarlo. No me quiero perder a una persona taan grande, cariñosa, inteligente y adorable como tú.
Nunca me faltes, por mucho que pase el tiempo, por muy lejos que estemos. No eres un personaje pasajero en mi vida, eres importante, eres real.
Gracias por todos los años de amistad, por hacer mis días un poco mejores y por tener siempre una sonrisa para mi. NUNCA ME DEJES DE SER IMPRESCINDIBLE.
Te quiero muchísimo.
C.
1 de enero de 2014
Adiós 2013. Hola 2014.
Otro año más. Otro año que parece eterno al principio y que cuando te das cuenta se ha esfumado como si nada. Se ha acabado sin haber hecho las mil cosas que te propones todos los años y que nunca cumples, pero siempre tienes intención de hacerlo algún día. Se acaba sin haber dicho todo lo que tenías en mente, y habiendo dicho muchas palabras de más de las que te arrepientes. Sin haberle demostrado a quienes ya no están lo que sentías por ellos. Sin haberle dedicado unas horas de más a los que ahora echas de menos.
Resulta demasiado triste que el último día de un año se pase sobretodo recordando las cosas más negativas de éste. Como si durante los 365 días no hubiésemos tenido ni un único momento feliz que pueda contrarrestar alguno de los malos, como si no hubiese habido ni una sola persona que destacase más que el resto.
Porque puede que no haya sido el mejor año de todos para la mayoría, que haya habido muchos momentos que prefiramos olvidar, muchas cosas que nos quedamos con ganas de hacer y decir... Pero también ha sido un año lleno de cosas buenas, repleto de sentimientos, de emociones, de momentos y gente irreemplazable.
La verdad es que si hace un año me hubiesen dicho que iba a estar como estoy actualmente y que iba a hacer todo lo que he hecho, les habría tachado a todos de locos.
No esperaba para nada conocer a muchísima gente sin la que estaría hundida ahora mismo. Si bien es verdad que los de siempre siguen ahí y estoy encantada con ello, no pensaba que estas nuevas personas fuesen a cambiar tanto mi vida y mi forma de pensar. Gente a la que no he visto en persona todavía, y que espero que en este 2014 haya una oportunidad para hacerlo, y gente a la que vi por primera vez a escasos dos días de terminar el año. Gente que, sin duda, no cambiaría por nada ahora mismo.
Así que gracias, tanto a los nuevos como a los permanentes por estar ahí. Por demostrarme con cada cosa que hacéis y decís lo impresionantes que sois y por hacerme ver que todo es posible si te paras a intentarlo. Gracias también a toda la gente que por un motivo u otro se ha ido durante este año, por haberme dejado, al menos, formar parte de su vida.
Gracias, en definitiva, por un 2013 digno de recordar.
Resulta demasiado triste que el último día de un año se pase sobretodo recordando las cosas más negativas de éste. Como si durante los 365 días no hubiésemos tenido ni un único momento feliz que pueda contrarrestar alguno de los malos, como si no hubiese habido ni una sola persona que destacase más que el resto.
Porque puede que no haya sido el mejor año de todos para la mayoría, que haya habido muchos momentos que prefiramos olvidar, muchas cosas que nos quedamos con ganas de hacer y decir... Pero también ha sido un año lleno de cosas buenas, repleto de sentimientos, de emociones, de momentos y gente irreemplazable.
La verdad es que si hace un año me hubiesen dicho que iba a estar como estoy actualmente y que iba a hacer todo lo que he hecho, les habría tachado a todos de locos.
No esperaba para nada conocer a muchísima gente sin la que estaría hundida ahora mismo. Si bien es verdad que los de siempre siguen ahí y estoy encantada con ello, no pensaba que estas nuevas personas fuesen a cambiar tanto mi vida y mi forma de pensar. Gente a la que no he visto en persona todavía, y que espero que en este 2014 haya una oportunidad para hacerlo, y gente a la que vi por primera vez a escasos dos días de terminar el año. Gente que, sin duda, no cambiaría por nada ahora mismo.
Así que gracias, tanto a los nuevos como a los permanentes por estar ahí. Por demostrarme con cada cosa que hacéis y decís lo impresionantes que sois y por hacerme ver que todo es posible si te paras a intentarlo. Gracias también a toda la gente que por un motivo u otro se ha ido durante este año, por haberme dejado, al menos, formar parte de su vida.
Gracias, en definitiva, por un 2013 digno de recordar.
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