¿Sabes eso días que todo va mal? ¿Esos es los que las clases se te hacen eternas y las cosas que deberías entender se han convertido en símbolos ilegibles, esos en los que te entran ganas de llorar a la mínima y si alguien te pregunta que qué te pasa y amenazas con asesinarle, esos en que se te cae siempre todo al suelo y nadie te ayuda a recogerlo?
Pues quizá esos días sean los mejores para hablar con alguien a quien hace tiempo que no ves, o alguien con quien no hablas mucho, o tus padres , o tu hermana...
Estos días sirven para recordarte que, aunque estés mal, siempre hay alguien para escucharte, y ni siquiera hace fata que seais amigos, símplemente conocidos. Porque hay una cosa llamada COMPASIÓN. Las personas tenemos la necesidad de ser escuchadas por alguien, y ese sentimiento es el que nos hace escuchar a la persona que te cuenta sus problemas. Porque , lo creamos o no, seguramente esa misma persona a la que has ayudado, te escuchará a ti cuando lo necesites. La compasión une a la gente.
Así que sonrie y haz de el peor día el día perfecto.
P.D.: Te echo de menos.
C.
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