Lo más gracioso de estar enamorado y no ser correspondido es que todos te dicen que hay más gente que se siente como tú, que no somos únicos, que todo el mundo es capaz de olvidar al final. Y, poco a poco, en nuestra mente surge una pequeña pregunta, que cada vez habla más alto y acaba gritando como loca en nuestra cabeza: "¿Y si no quiero olvidar?". Bien, yo soy una de esas enamoradas que se mueren por los huesos de su mejor amigo, que me sé todas sus expresiones, que sé cuando está triste y siempre estoy ahí cuando me necesita, que vivo de sus abrazos (los cuales disfruto hasta el último segundo) y que sé que si me pide que le acompañe al fin del mundo ,lo hago. Y, desde mi experiencia, mi muy humilde experiencia os digo que para mí las lágrimas valen la pena. Cada segundo que me dedica, aunque no sea su chica oficial, me llena, me hace sentir feliz y especial, y eso es lo que cuenta. No significa que si encuentro a otro tío vaya a rechazarlo, pero, por el momento, me encanta dedicarle mi tiempo. Verle tan a menudo, que me abrace, que me diga que soy necesaria o que me lo haga sentir es todo lo que quiero y necesito. Claro que todas nos morimos por sus besos, pero tampoco es para tanto. Algún día, quien quiera que seas, tendrás el valor para decirle que le quieres, y cuando lo hagas, todas esas noches llorando, todos esos malos pensamientos, la tristeza, la impotencia y tus incansables ganas de darle a entender que estás ahí habrán valido la pena. No importa su respuesta, importa que has tenido el valor suficiente de hacerlo. Y cuando lo hagas, si sale bien serás feliz, y si no sale bien, entonces podrás seguir adelante, porque ya lo has hecho antes, porque sabías que estabas expuesto a ello. Así que deja de pensarlo todo tanto, deja de decir que puede salir mal, que y si le pierdes, y todas esas cosas. Disfruta del tiempo que pasáis juntos, aprovecha cada sonrisa que te dedique, sonríe, y deja que todo siga su curso.
#C
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