Querida S, amiga, hermana, madre, muhé, chur o lo que quiera que seas en mi vida,
Otro año más que pasamos siendo amigas. Otro más para la colección. Este, seamos sinceras, no ha sido nuestro mejor año. No hemos pasado mucho tiempo juntas y eso me entristece. Pero de todas maneras, los pocos días que he estado a tu lado me he sentido en casa, como siempre. Puede que pase el tiempo, que la gente entre y salga en mi vida, pero contigo las cosas son muy diferentes. Ya hemos pasado la etapa de estar separadas, nuestra relación ha sido a distancia casi siempre, y sin embargo, cada vez que te veo de repente vuelvo a tener doce años, y vuelvo a pasármelo igual de bien, y las cosas importantes ya no lo son tanto, y juego y río y lloro como una niña. Supongo que es lo bueno de esto, ¿no?. Nuestra amistad es dura y muy pocas cosas (me atrevo a decir ninguna) pueden roerla. Y doy gracias por ello. Es increíble cómo cada pequeño gesto que haces, una risa, un abrazo o unas palabras, me cala tan adentro.
Cada día veo como mi círculo de amigos se va cerrando más y más, cómo gente que creía conocer cambia radicalmente. Y siento que te falto, que hay veces que debería llamarte, que me pierdo cómo creces como persona y que no puedo evitarlo. No me quiero perder a una persona taan grande, cariñosa, inteligente y adorable como tú.
Nunca me faltes, por mucho que pase el tiempo, por muy lejos que estemos. No eres un personaje pasajero en mi vida, eres importante, eres real.
Gracias por todos los años de amistad, por hacer mis días un poco mejores y por tener siempre una sonrisa para mi. NUNCA ME DEJES DE SER IMPRESCINDIBLE.
Te quiero muchísimo.
C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario